El ayuno, práctica milenaria y tradicional, ha existido en todos los pueblos de la antigüedad. Es purificador y regenerador.

El ayuno, práctica milenaria y tradicional, ha existido en todos los pueblos de la antigüedad. Es purificador y regenerador.

Podemos dedicar varias entradas a las maravillosas propiedades del ayuno (existen diferentes tipos de ayuno, bebidas especiales durante el ayuno, dietas especiales para antes y después del ayuno…). Iremos escribiendo progresivamente sobre sus beneficios, todo depende del interés que despierte en ti como lector.

En esta primera entrada, realizamos una breve descripción sobretodo para aquellos que son profanos a sus cualidades.

Como ocurre en otras muchas enseñanzas, los animales han sido nuestros primeros maestros en la cuestión del ayuno. Como ya sabes, la madre Naturaleza es muy sabia.

Todos los animales dejan de comer cuando están enfermos, y no rompen su ayuno hasta que retorna el equilibrio y su aparato digestivo se encuentra de nuevo en perfectas condiciones para recibir alimento.

En todas las épocas, ha habido personas y especialistas que han aconsejado dar descansos al organismo. Profesionales de la salud de dilatada expriencia como D. Felipe de Torres, Dr. Shelton, Dr. García Roca, Dra. Kousmine, Dr. Bidaurrázaga, entre otros muchos han hablado sobre el poder del ayuno.

El ayuno también se ha venido practicando tradicionalmente como camino hacia el encuentro con uno mismo y para la búsqueda del equilibrio personal y esencial. Los grandes maestros de la humanidad como Cristo, Buda o Mahoma lo practicaron.

Ayunar no es pasar hambre, el organismo vive de sus depósitos de nutrientes.  El ayuno para ser eficaz debe ser practicado libremente y con una buena predisposición anímica, con una buena dosis de fuerza vital.

El ayuno es excelente como medio de desintoxiación, ayuda a liberarse de la dependencia de medicamentos, previene el envejecimiento y es una posibilidad de tratamiento muy eficaz para gran número de enfermedades metabólicas.

Restablece y normaliza la fisiología del organismo humano, dejándolo ligero como una pluma, con una vitalidad renovada y aumentada. Deberíamos ayunar como mínimo una o dos veces al año.

Por último comentar que es recomendable que el ayuno sea programado y supervisado por un profesional cualificado, ya que puede producir profundas movilizaciones en todos los planos del ser: aspectos físicos, anímicos, mentales, energéticos y espirituales.

A pesar de sus efectos positivos, hay momentos en los que puede no ser aconsejable según la situación vital de la persona y se debe programar a conciencia para realizarlo en el momento más oportuno, incluído un período de preparación por parte de la persona que vaya a realizar el ayuno.

Te invito a que nos cuentes tus experiencias con el ayuno.

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3 Respuestas a “El poder del ayuno”

  1. [...] opción: Hacer ayuno de 1, 2, ó 3 días, tomando solamente cada día 1650 c.c.  del caldo. Cada día se preparará un [...]

  2. [...] opción: Hacer ayuno de 1, 2, ó 3 días, tomando solamente cada día 1700 c.c.  del caldo. Cada día se preparará un [...]

  3. Victor Cerpa dice:

    Estoy en la busqueda de los beneficios del AYUNO y creo que el articulo es muy bueno, aunque hay que buscar mas en relacion a las veces y el tiempo del AYUNO para asi poder sacarle el mayor provecho al AYUNO que creo que es una buena practica ya que aYUDA a la limpieza de toxinas que tanto dano hacen al cuerpo humano.Bendiciones,

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