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Kedulash se hallaba en su casa, se sentía un poco inquieto, tenía que tomar una decisión importante. Dudaba entre dos posibilidades. Su mente le decía una cosa y su corazón otra diferente. Después de unos momentos de confusión, decidió tomarse un tiempo de silencio e interiorización y probar a pensar con el corazón y sentir con la mente.
Se disponía a salir a la calle y justo antes de hacerlo, apareció repentinamente una de esas posibilidades en su cabeza. En ese mismo instante, un niño que paseaba por allí de la mano de su madre, se giró, y dirigió su mirada a los ojos de Kedulash, acompañada por una apacible pero profunda sonrisa.
Kedulash se percató de ello y a través de la mirada del niño pudo vivir un gran sentimiento de Amor el cual colmó su corazón y su espíritu. En ese mismo instante descubrió la confirmación que necesitaba.
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Tags: mística
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Que lindo
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